El cardenal Norberto Rivera Carrera afirmó que la Iglesia no odia ni condena a nadie, al reiterar su enérgico rechazo a la masacre en Orlando Florida, el pasado fin de semana, la cual calificó como crimen de odio. "No debemos olvidar que todos somos hijos de Dios, que tenemos una dignidad única; la Iglesia no odia a nadie, la Iglesia tiene innumerables enemigos, pero ella no se puede permitir odiar a nadie. "La voluntad de la Iglesia no es la de condenar a nadie sino que es la misma de Jesús, que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad", agregó. Norberto Rivera recordó que el pasado domingo la Iglesia católica emitió un comunicado en el que condenó los hechos en un bar de Orlando donde 50 personas perdieron la vida. "Seguimos orando y lo seguiremos haciendo por el eterno descanso de las víctimas, por la recuperación de los heridos y por el consuelo de sus familiares", expresó el arzobispo primado de México. En ese sentido Rivera Carrera añadió que esta institución religiosa impulsa
Iglesia no condena a nadie
El cardenal Norberto Rivera Carrera afirmó que la Iglesia no odia ni condena a nadie, al reiterar su enérgico rechazo a la masacre en Orlando Florida, el pasado fin de semana, la cual calificó como crimen de odio. "No debemos olvidar que todos somos hijos de Dios, que tenemos una dignidad única; la Iglesia no odia a nadie, la Iglesia tiene innumerables enemigos, pero ella no se puede permitir odiar a nadie. "La voluntad de la Iglesia no es la de condenar a nadie sino que es la misma de Jesús, que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad", agregó. Norberto Rivera recordó que el pasado domingo la Iglesia católica emitió un comunicado en el que condenó los hechos en un bar de Orlando donde 50 personas perdieron la vida. "Seguimos orando y lo seguiremos haciendo por el eterno descanso de las víctimas, por la recuperación de los heridos y por el consuelo de sus familiares", expresó el arzobispo primado de México. En ese sentido Rivera Carrera añadió que esta institución religiosa impulsa