Iglesia que emerge, una gran oportunidad

Un lanchero pescador rema con toda su fuerza hacia la parte más baja de la presa Benito Juárez, en el sur del estado de Oaxaca. En su pequeña embarcación coloca a Miguel López y sus dos amigos. Recorre por 15 minutos la zona donde sus clientes toman fotografías del exconvento dominico del Siglo XVI que resurge del agua por la sequía. Casi empujando el bote llega a la orilla. Miguel y sus amigos se bajan y caminan hacia la parte trasera de la iglesia, lo que alguna vez fue un huerto y un jardín. El lanchero espera media hora, tiempo suficiente para pescar un par de mojarras, pero el día ya salió con el recorrido turístico de 150 pesos. Los visitantes como Miguel, casi todos los días, llegan a la presa desde hace un mes, 50% de los pescadores de Jalapa del Marqués fungen como guías desde entonces. Los demás se aferran a la poca pesca que logran en el vaso de la infraestructura hidrológica. Los turistas son testigos del resurgimiento de la vida entre la descuartizada tierra que comienza a rodear el complejo del