El embajador de Irán ante la ONU, Amir Saeid Iravani, afirmó el jueves que la nación persa no cerrará el estrecho de Ormuz, después de que el nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, ordenara que permanezca bloqueado. “No vamos a cerrar el estrecho de Ormuz, pero es nuestro derecho inherente preservar la paz y seguridad en esta vía marítima”, indicó Iravani al ser preguntado por el tema en una rueda de prensa frente al Consejo de Seguridad de la ONU. Iravani subrayó que la situación actual en el estrecho es la “consecuencia directa” de la ofensiva de Estados Unidos contra Irán y su intención de “socavar la seguridad regional” del país. Pese a que el tráfico en el enclave estratégico ya se encontraba prácticamente paralizado, el líder supremo iraní ordenó que el estrecho, por el que pasa el 20 % del petróleo mundial, permanezca cerrado. Los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán continúan por segunda semana consecutiva, y Jamenei amenazó con seguir atacando las bases estadounidenses en la región.
Irán afirma ante la ONU que no cerrará estrecho de Ormuz
El embajador de Irán ante la ONU, Amir Saeid Iravani, afirmó el jueves que la nación persa no cerrará el estrecho de Ormuz, después de que el nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, ordenara que permanezca bloqueado. “No vamos a cerrar el estrecho de Ormuz, pero es nuestro derecho inherente preservar la paz y seguridad en esta vía marítima”, indicó Iravani al ser preguntado por el tema en una rueda de prensa frente al Consejo de Seguridad de la ONU. Iravani subrayó que la situación actual en el estrecho es la “consecuencia directa” de la ofensiva de Estados Unidos contra Irán y su intención de “socavar la seguridad regional” del país. Pese a que el tráfico en el enclave estratégico ya se encontraba prácticamente paralizado, el líder supremo iraní ordenó que el estrecho, por el que pasa el 20 % del petróleo mundial, permanezca cerrado. Los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán continúan por segunda semana consecutiva, y Jamenei amenazó con seguir atacando las bases estadounidenses en la región.