Las Fuerzas de Defensa Israelíes (FDI) se encuentran en alerta máxima en todo el país ante las próximas celebraciones de la Semana Santa y la Pascua de Resurrección, que atrae cada año a miles de peregrinos extranjeros. Después de los recientes ataques terroristas en el asentamiento israelí de Mevo Dotan y en la Ciudad Vieja de Jerusalén, que cobraron la vida de tres israelíes, las FDI en todo el país fueron puestas en alerta máxima, reveló el comandante de la Policía local, Haim Shmueli, al sitio de Ynetnews. De acuerdo con la fuente, la seguridad fue redoblada principalmente en Jerusalén, donde muchos israelíes y turistas extranjeros pasarán parte de las vacaciones de Semana Santa y su culminación en el Domingo de Resurrección (Pascua de Resurreción). Shmueli hizo hincapié en que la imposición de la medida está ligada con los recientes actos terroristas perpetrados por "lobos solitarios", que son "extremadamente difíciles de prevenir". El fin de semana pasado, el teniente Ziv Daus y el sargento Netanel Kaha
Jerusalén en alerta máxima
Las Fuerzas de Defensa Israelíes (FDI) se encuentran en alerta máxima en todo el país ante las próximas celebraciones de la Semana Santa y la Pascua de Resurrección, que atrae cada año a miles de peregrinos extranjeros. Después de los recientes ataques terroristas en el asentamiento israelí de Mevo Dotan y en la Ciudad Vieja de Jerusalén, que cobraron la vida de tres israelíes, las FDI en todo el país fueron puestas en alerta máxima, reveló el comandante de la Policía local, Haim Shmueli, al sitio de Ynetnews. De acuerdo con la fuente, la seguridad fue redoblada principalmente en Jerusalén, donde muchos israelíes y turistas extranjeros pasarán parte de las vacaciones de Semana Santa y su culminación en el Domingo de Resurrección (Pascua de Resurreción). Shmueli hizo hincapié en que la imposición de la medida está ligada con los recientes actos terroristas perpetrados por "lobos solitarios", que son "extremadamente difíciles de prevenir". El fin de semana pasado, el teniente Ziv Daus y el sargento Netanel Kaha