Un grupo de jóvenes mexicanos en Irlanda ha cometido el mejor y más admirable de los delitos. Y es que en aquel país europeo pedir dinero "insistentemente" en las calles es ilegal, pero eso no los ha frenado para salir a los caminos de Dublín y pedir donaciones para enviar ayuda, mediante la Cruz Roja o alguna agrupación de rescatistas, hasta México. Desde el pasado martes, cuando un sismo de 7.1 grados remeció el centro del nuestro país, este grupo de mexicanos —en su mayoría estudiantes de alguna especialidad o curso de inglés— se reúne en punto de las cinco en el emblemático monumento Spire, relata a El Universal, Karen Verónica González, mexicana que en junio de este año inició un curso de inglés en Irlanda. Durante un tiempo Irlanda vivió una especia de "epidemia de mendigos", lo que ha hecho que las leyes al respecto sean estrictas. Aunque pedir dinero a una persona en la calle no es en sí ilegal, pero sí existe una ley contra la "mendicidad agresiva". Sin embargo, ni la ley ni la lluvia ha detenido a e
Jóvenes desafían ley para ayudar
Un grupo de jóvenes mexicanos en Irlanda ha cometido el mejor y más admirable de los delitos. Y es que en aquel país europeo pedir dinero "insistentemente" en las calles es ilegal, pero eso no los ha frenado para salir a los caminos de Dublín y pedir donaciones para enviar ayuda, mediante la Cruz Roja o alguna agrupación de rescatistas, hasta México. Desde el pasado martes, cuando un sismo de 7.1 grados remeció el centro del nuestro país, este grupo de mexicanos —en su mayoría estudiantes de alguna especialidad o curso de inglés— se reúne en punto de las cinco en el emblemático monumento Spire, relata a El Universal, Karen Verónica González, mexicana que en junio de este año inició un curso de inglés en Irlanda. Durante un tiempo Irlanda vivió una especia de "epidemia de mendigos", lo que ha hecho que las leyes al respecto sean estrictas. Aunque pedir dinero a una persona en la calle no es en sí ilegal, pero sí existe una ley contra la "mendicidad agresiva". Sin embargo, ni la ley ni la lluvia ha detenido a e