Jugada de Corea del Norte

Desde la perspectiva de la realpolitik, el poder militar es determinante para garantizar la supervivencia del Estado. En el tablero mundial, hay una diferencia sustantiva entre los Estados poseedores de armas nucleares y los que no las tienen. Son estratégicas por la magnitud de los daños que causan y por su valor en términos de disuasión y negociación entre países en pugna. Una lógica que parece entender muy bien la dinastía Kim. Ante las noticias sobre el ensayo nuclear de Corea del Norte quedan muchas dudas. ¿Ese país ha desarrollado la tecnología de la bomba de hidrógeno?, ¿cuenta con los sistemas de lanzamiento y la tecnología de precisión para este tipo de armas?, ¿amenaza la existencia de Corea del Sur y de Japón?, ¿puede un misil de esta nación llegar a Alaska o incluso hasta la Costa Oeste de EU? Nadie puede responder con certeza las interrogantes. No se sabe hasta dónde llega el desarrollo científico-tecnológico y la fuerza militar de este país. Reportes de inteligencia señalan que se podría estar