Jugando con fuego

El presidente de la República dice ser un ávido lector de la historia política del país. Incluso ha publicado con su nombre algunos libros en la materia. Por ello debe saber que hay dos temas con los que conviene no jugar, ya que pueden poner en pie de guerra al México bronco. Uno de ellos es el carácter laico del Estado mexicano. El Universal ha estado informando sobre las nuevas exigencias de las iglesias: quieren ser titulares de concesiones de medios de comunicación (radio y televisión) y quieren participar en la lucha partidista para acceder a cargos de representación popular. Frente a esas dos pretensiones, parece algo menor la implicación de representantes evangélicos en el reparto y difusión de la "Cartilla Moral" que promueve el gobierno; un empate de agendas, propósitos y fines que debería prender todas las alarmas de quienes defendemos el Estado laico, pero que palidece frente al asalto por medio del cual las iglesias pretenden tomar el poder mediático y el poder político. El gobierno ha tenido u