Jugar con fuego

La historia de la humanidad se ha escrito con sangre. Los Estados modernos son herederos de estructuras de poder forjadas hace siglos mediante el despojo, la dominación y el exterminio. El negocio de la guerra no sufre la crisis que provoca. A causa del conflicto entre Rusia y Ucrania, mientras algunas industrias han padecido grandes pérdidas, las acciones de las empresas armamentísticas se elevan. ¿Son estos intereses los que están detrás de la pérdida de la diplomacia? Las recientes tensiones diplomáticas entre Estados Unidos y China por la posibilidad de que Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes de la Unión Americana, incluyera a Taiwán en su actual visita al continente asiático, advierten sobre el riesgo de que las grandes potencias sigan utilizando territorios de países menos desarrollados para medir sus fuerzas e incentivar la industria de la guerra a costa de miles de vidas humanas, incuantificables pérdidas materiales y la violación de las soberanías nacionales. Rusia, China, Estado