Su alta silueta no intimida, sino todo lo contrario: ánima a darle un vistazo al mundo a través de una nueva mirada. Ella, definitivamente, está a otra altura, pero una donde los conceptos científicos complejos se pueden traducir en soluciones claras. La científica húngara Katalin Karikó parte en unas horas a su laboratorio en Alemania, donde trabaja su equipo de BioNTech en Mainz, pero por ahora sus recuerdos la llevan a México. Al azul de sus playas, a encuentros familiares, a monumentos olímpicos. Es generosa con sus memorias. Su amplia sonrisa se abre aún más cuando habla de su hija Susan, atleta biolímpica de canotaje. La doctora Karikó está rodeada de diversas generaciones de científicas, cuya admiración es evidente. A su lado está la doctora Hailan Hu, que pasó de ser un talento emergente a una experimentada laureada en los premios L´Oreal-Unesco y cuya trayectoria en el estudio neurobiológico de las emociones muestra nuevas esperanzas en la lucha contra la depresión. Platicamos con Katalin Karikó en
Katalin, "rockstar" que va por el Nobel de Química
Su alta silueta no intimida, sino todo lo contrario: ánima a darle un vistazo al mundo a través de una nueva mirada. Ella, definitivamente, está a otra altura, pero una donde los conceptos científicos complejos se pueden traducir en soluciones claras. La científica húngara Katalin Karikó parte en unas horas a su laboratorio en Alemania, donde trabaja su equipo de BioNTech en Mainz, pero por ahora sus recuerdos la llevan a México. Al azul de sus playas, a encuentros familiares, a monumentos olímpicos. Es generosa con sus memorias. Su amplia sonrisa se abre aún más cuando habla de su hija Susan, atleta biolímpica de canotaje. La doctora Karikó está rodeada de diversas generaciones de científicas, cuya admiración es evidente. A su lado está la doctora Hailan Hu, que pasó de ser un talento emergente a una experimentada laureada en los premios L´Oreal-Unesco y cuya trayectoria en el estudio neurobiológico de las emociones muestra nuevas esperanzas en la lucha contra la depresión. Platicamos con Katalin Karikó en