La alianza estratégica

No son nuevas las tensiones entre Obama y Netanyahu, los gobernantes de dos Estados que son aliados estratégicos. Netanyahu no olvida aquella cumbre del G20: "No lo aguanto, es un mentiroso", decía Sarkozy hablando del premier israelí sin percatarse de que el micrófono estaba encendido. "¿Tú no lo aguantas? ¡Yo tengo que tratar con él todos los días!", replicaba Obama ante los oídos del mundo entero. Obama, por su parte, no olvida cuando, en plena campaña electoral contra Romney, Netanyahu aparecía en TV prácticamente haciendo campaña a favor del candidato republicano. O la visita del primer ministro israelí al Congreso estadounidense, en la que explicaba con peras y manzanas cómo es que la Casa Blanca había negociado un "muy mal acuerdo" con Irán. Sin embargo, no fue sino hasta hace unos días cuando vimos una escalada de pocos precedentes en las fisuras entre estos dos gobiernos. Obama tomó la decisión, justo antes de retirarse, de dejar clara su visión del conflicto palestino-israelí y lo que desde esa visi