La brutalidad sexual es un arma de guerra

En la región de los Grandes Lagos, la violación es una táctica de guerra muy común y efectiva, capaz de desbaratar pueblos y familias enteras. La provincia de Kivu del Norte, en la República Democrática del Congo (RDC), es una de las áreas más afectadas por este fenómeno. Para desestabilizar y mantener ciertas áreas bajo control, grupos armados integrados por congoleses y hombres de países vecinos realizan violaciones masivas con total impunidad. Antes de ser violada por unos paramilitares, Judithe Mugayo, de 57 años, tuvo que presenciar la muerte a golpe de machete de su esposo y de sus dos hijos. Desde entonces tiene severos trastornos de la memoria. "No recuerdo cuándo sucedió", explica llorando, "tal vez hace 10 años. Solo sé que era de noche y que mi pueblo fue atacado por los rebeldes Mai Mai". "Lloré desesperadamente -recuerda- y esos hombres me violaron por turnos, me golpearon. Todo mi cuerpo estaba cubierto por sangre y hematomas. Mi comunidad me rechazó porque había sido abusada por esas bestias".