La cárcel ya no cabe en la cárcel

Entre octubre de 2024 y agosto de este año, las autoridades federales reportaron más de 67 mil personas detenidas por delitos de alto impacto. Es una expresión relevante de capacidad operativa del Estado. Durante ese mismo periodo, las cárceles mexicanas siguieron llenándose. Para julio de 2026 albergaban ya a más de 272 mil personas. La semana pasada la Suprema Corte puso el dedo en una herida que lleva años creciendo. Al resolver el caso del penal de Neza-Bordo, ordenó adoptar medidas para enfrentar su sobrepoblación y hacinamiento. El dato impresiona: un centro con capacidad para alrededor de mil 800 personas llegó a alojar a más de 5 mil 800. Vale la pena mirar ambas fotografías juntas. Una política de seguridad eficaz produce detenciones. Cada detenido abre inmediatamente la puerta de otra institución: la fiscalía. Después viene el juez y, cuando corresponde, el sistema penitenciario. La captura constituye apenas el comienzo de una cadena que requiere capacidad institucional en cada uno de sus eslabone