La Constitución y la inoperancia del Inai

En su entendimiento clásico, la Constitución es un límite al poder. Esto se logra reconociendo los derechos humanos y dividiendo al poder. La consecución de esos fines no es una tarea sencilla. No basta con la voluntad política de quienes elaboran una Constitución. Se requieren elementos técnicos que permitan diferenciar entre las tareas estatales, establecer mecanismos de cooperación entre los órganos y evitar bloqueos entre éstos en detrimento de la ciudadanía. Justamente esto último es lo que le faltó al diseño de la reforma en materia de transparencia de 2014, que configuró al Inai, como lo hemos comprobado. Mas allá de que si hay un ánimo de opacidad, o falta de acuerdos para designar a los comisionados que hacen falta, cosa de la que ya se ha hablado mucho en estos días, creo que el diseño del órgano fue defectuoso. Hace algunos años Sartori acuñó el concepto de “ingeniería constitucional”, para indicar que las Constituciones se parecen a las máquinas, pues deben funcionar, deben ejecutar las tareas qu