La COP 30 y la catástrofe ambiental

Terminó la edición número 30 de la llamada Conferencia de las Partes (COP 30), llevada a cabo en Brasil durante las últimas dos semanas. Al igual que en las últimas 29, hubo críticas y buenas intenciones, pero pocas acciones concretas que lleven al mundo a una situación que evite que el calentamiento global sobrepase niveles que pondrían en riesgo la existencia misma de la humanidad. Año tras año se ha venido diciendo que se hará algo para reducir la emisión de gases de efecto invernadero y, también año tras año, se viene diciendo por qué no se hizo. El problema es que las medidas propuestas son voluntarias: es por buena onda que el mundo dejará de emitir contaminantes. Tal vez cuando en diversos lugares del mundo la gente empiece a caer muerta por el cambio climático, probablemente las medidas serán obligatorias. Ojalá no sea demasiado tarde. En 1952 Inglaterra vivió un episodio de contaminación tan dramática que miles de ciudadanos cayeron muertos por respirar aire envenenado. Esto dio lugar a la creación