La Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción, conocida como la Convención de Mérida por haber sido firmada precisamente en la Ciudad Blanca, cumple 20 años este mes de diciembre. En la actualidad llama la atención que la dimensión de género de la corrupción fuera invisible y no se reflejase en los 71 artículos de este instrumento internacional. La desigualdad de género en la corrupción siempre ha sido real, pero ahora se debe visibilizarla. La publicación ‘Es la Hora’ es un esfuerzo puntero de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) en este sentido; un intento por visibilizarla, dimensionarla y empezar a acabar con la impunidad de la corrupción sexual. En este tipo de corrupción se solicitan favores sexuales a mujeres como pago para acceder a servicios o derechos; por ejemplo, la salud, la educación o trámites legales. Un caso ilustrativo es el de un funcionario público que pide sexo a mujeres migrantes a cambio de sus papeles; para los hombres el soborno suele qued
La corrupción sexual: un delito en tierra de nadie
La Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción, conocida como la Convención de Mérida por haber sido firmada precisamente en la Ciudad Blanca, cumple 20 años este mes de diciembre. En la actualidad llama la atención que la dimensión de género de la corrupción fuera invisible y no se reflejase en los 71 artículos de este instrumento internacional. La desigualdad de género en la corrupción siempre ha sido real, pero ahora se debe visibilizarla. La publicación ‘Es la Hora’ es un esfuerzo puntero de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) en este sentido; un intento por visibilizarla, dimensionarla y empezar a acabar con la impunidad de la corrupción sexual. En este tipo de corrupción se solicitan favores sexuales a mujeres como pago para acceder a servicios o derechos; por ejemplo, la salud, la educación o trámites legales. Un caso ilustrativo es el de un funcionario público que pide sexo a mujeres migrantes a cambio de sus papeles; para los hombres el soborno suele qued