La crisis de credibilidad política

En la era de la hipercomunicación, los ciudadanos se enfrentan a una saturación de contenidos, que de tan cerca aleja cuando se trata de temas políticos. Nunca antes los partidos y sus representantes habían tenido a su disposición tantas plataformas, tantos datos sociodemográficos y tantos canales directos para hablar con la ciudadanía… de forma paradójica la clase política nunca habían gozado de tan poca credibilidad. La imagen de la clase política, tanto en México como en gran parte del mundo, no atraviesa por un simple bache de relaciones públicas; se encuentra en un estado de bancarrota moral y narrativa. La pregunta no es solo por qué han perdido la confianza pública, sino si, en el fondo, alguna vez la tuvieron. Para entender este colapso, es necesario salir del cuarto de guerra electoral y mirar desde la sociología y la psicología. Desde una perspectiva psicológica, la ciudadanía global padece una severa fatiga cognitiva frente al discurso político. Los electores son sometidos a un estado constante de