La cultura, un bien público mundial

Plataformas, servicios de streaming, podcast, audiolibros, espectáculos en realidad virtual... nunca ha sido tan sencillo compartir arte y creatividad, pero, paradójicamente, para muchos artistas nunca ha resultado tan difícil cobrar una remuneración justa por su trabajo. La pandemia de covid-19 y el descenso en la inversión pública han agravado la vulnerabilidad económica y social de artistas y profesionales de la cultura: en 2020 se perdieron 10 millones de puestos de trabajo culturales y creativos debido a la pandemia, al tiempo que el valor añadido bruto de tales actividades decrecía en 750 mil millones de dólares. En algunos países se registran descensos de entre 20 y 40% en los ingresos de estas industrias. La tendencia a la baja en la inversión pública en cultura y la ínfima proporción de la Ayuda Oficial al Desarrollo dedicada a la cultura y el ocio (no más del 0.23% en 2018) deben preocupar porque la cultura será imprescindible para la reconstrucción en la postpandemia. No solo por fomentar el esparci