La democracia tocada

Toda institución humana es falible. Nada que sea producto del ingenio humano es perfecto. Ni siquiera la democracia. Sin embargo, hay quienes piensan que la democracia no debe tocarse. Y les pregunto: “¿Por qué? ¿Cuáles son los criterios bajo los cuales esta creación humana está libre del escrutinio?”. Si algo caracteriza a este sistema político es la libertad de palabra. Precisamente Esta fue una de las críticas que Platón asestó contra la democracia; la otra fue el ejercicio absoluto de la libertad. Vayamos con la libertad de palabra. Tal y como reconoce el filósofo griego, en una democracia la posibilidad de decir lo que a uno le venga en gana es una cualidad intrínseca de ella. De modo que no solo sí puede tocarse la democracia, sino que debe tocarse. Esto quiere decir someterla a examen, tal y como otro filósofo griego hubiera alentado: Sócrates. “Una vida no examinada no merece la pena de ser vivida por el hombre”, sentenció el maestro de Platón. El mismo destino le espera a todo lo hecho por el ser hum