La estructura electoral marca la diferencia

Es innegable que la atención en el proceso electoral se concentra en los candidatos y candidatas que buscan gobernar los 15 estados que habrán de renovar gobernadora o gobernador; sin embargo, es comprensible que el interés específico de los aspirantes se enfoque más sobre intereses político-partidistas locales y no así, en el contexto nacional. Por ello es relevante destacar que para los partidos políticos, así como para el Ejecutivo, el interés y la atención están en la posibilidad de obtener el mayor número de triunfos en los 300 distritos a diputados federales, que forman parte del gran mosaico electoral que el 6 de junio habrá de definirse. Por ello, las alianzas y la estrategia que se implementan son de singular relevancia cuando se trata de contar con la mayoría necesaria en el Congreso, para que se permitan los avances necesarios y la consolidación de los planes de gobierno del Ejecutivo federal. Sin embargo, esto parece importar poco a actores de menor dimensión política, quienes en muchos de los cas