Barcelona se convirtió este fin de semana en el epicentro de la resistencia progresista mundial. En un momento donde la “ola reaccionaria” y el extremismo parecen ganar terreno en el tablero internacional, la IV Reunión en Defensa de la Democracia —impulsada por Pedro Sánchez y Luiz Inácio Lula da Silva— envió un mensaje contundente: el orden multilateral no está muerto, está en proceso de renovación. Pero, entre las figuras de alto calibre que se dieron cita en la Fira Barcelona, fue la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, quien marcó la pauta. Su presencia no solo simboliza el deshielo necesario en la relación con España, con quien nunca ha existido una ruptura, sino que reafirma el peso específico del país en la geopolítica actual. Lo que distingue a la propuesta mexicana no es la retórica vacía, sino la acción concreta. Sheinbaum llegó a Europa a proponer una visión humanista, ajena a los juegos de poder de las élites. Su planteamiento es brillante por su sencillez: destinar el 10 % del gasto
La fuerza de la transformación
Barcelona se convirtió este fin de semana en el epicentro de la resistencia progresista mundial. En un momento donde la “ola reaccionaria” y el extremismo parecen ganar terreno en el tablero internacional, la IV Reunión en Defensa de la Democracia —impulsada por Pedro Sánchez y Luiz Inácio Lula da Silva— envió un mensaje contundente: el orden multilateral no está muerto, está en proceso de renovación. Pero, entre las figuras de alto calibre que se dieron cita en la Fira Barcelona, fue la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, quien marcó la pauta. Su presencia no solo simboliza el deshielo necesario en la relación con España, con quien nunca ha existido una ruptura, sino que reafirma el peso específico del país en la geopolítica actual. Lo que distingue a la propuesta mexicana no es la retórica vacía, sino la acción concreta. Sheinbaum llegó a Europa a proponer una visión humanista, ajena a los juegos de poder de las élites. Su planteamiento es brillante por su sencillez: destinar el 10 % del gasto