Desde el inicio de la guerra de Rusia contra Ucrania, el presidente López Obrador reiteró "la buena relación de entre dos países", y a pesar de que había ya iniciado la guerra de Putin, decidió que México fuera uno de los pocos países que no adoptó ni adoptará sanciones contra Rusia por haber desatado aquella guerra que iniciaba ya sangrienta y desigual entre una potencia militar y nuclear como lo es Rusia, y un país que se defendería sin contar con un arsenal bélico similar. En las siguientes semanas, desatada aquella guerra destructiva cuyos blancos han sido fundamentalmente aquellos en los que había población local indefensa, que no contaba con armas para contener la destrucción de edificios donde habitaban ciudadanos pacíficos. Bombardeos desde el aire, la noche. En un mes de guerra la vida normal desapareció. La devastación de Mariupol lo evidencia. Desde el inicio, López Obrador, el presidente de México, reiteró su amistad con Putin, violando la Constitución y colocándose al lado del agresor. Sin dud
La guerra de Putin, ¿sin salida?
Desde el inicio de la guerra de Rusia contra Ucrania, el presidente López Obrador reiteró "la buena relación de entre dos países", y a pesar de que había ya iniciado la guerra de Putin, decidió que México fuera uno de los pocos países que no adoptó ni adoptará sanciones contra Rusia por haber desatado aquella guerra que iniciaba ya sangrienta y desigual entre una potencia militar y nuclear como lo es Rusia, y un país que se defendería sin contar con un arsenal bélico similar. En las siguientes semanas, desatada aquella guerra destructiva cuyos blancos han sido fundamentalmente aquellos en los que había población local indefensa, que no contaba con armas para contener la destrucción de edificios donde habitaban ciudadanos pacíficos. Bombardeos desde el aire, la noche. En un mes de guerra la vida normal desapareció. La devastación de Mariupol lo evidencia. Desde el inicio, López Obrador, el presidente de México, reiteró su amistad con Putin, violando la Constitución y colocándose al lado del agresor. Sin dud