La jornada laboral: Una reforma histórica

El 2026 marca un punto de inflexión en la historia laboral de México. Por primera vez en casi un siglo, el Congreso decidió modificar de manera estructural la duración de la jornada semanal de trabajo, reduciéndola de 48 a 40 horas. Se trata de una reforma que no solo redefine la relación entre capital y trabajo, sino que coloca al país en una ruta de convergencia con estándares internacionales que desde hace décadas forman parte de economías desarrolladas y, más reciente, de países latinoamericanos como Chile y Colombia. La reducción de la jornada laboral no surge en el vacío. Es el eslabón más reciente de una cadena de reformas que buscan dignificar el trabajo, elevar el bienestar de los trabajadores y equilibrar el tiempo productivo con el descanso. Desde el discurso oficial, el argumento ha sido claro: México era el único país del G20 que mantenía una jornada semanal de 48 horas, una anomalía difícil de sostener en un contexto global que privilegia la productividad, la salud laboral y la conciliación de