La lección de Evo a Maduro: divide y vencerás

Con una paciencia que demostró durante más de 11 meses desde su asilo y refugio en México y Argentina, el expresidente boliviano, Evo Morales, tejió la reconstrucción de su base partidista para el triunfo electoral de Luis Arce, su heredero, y logró el retorno de la izquierda al poder en Bolivia. Morales ratificó un viejo principio que influiría en las fragmentadas organizaciones opositoras de Venezuela y Nicaragua: el principal aliado de cualquier fuerza política es un adversario dividido. "Vamos a devolver la dignidad y la libertad al pueblo", tuiteó Evo, tras asegurar que "la voluntad del pueblo se ha impuesto" y proclamar un factor crucial para la gobernabilidad a partir de que Arce asuma el próximo mes: "Tendrá la mayoría" en las cámaras de Senadores y Diputados. Acusado de fraude en los comicios de hace un año en su afán de reelegirse para un cuarto periodo consecutivo desde 2006, Evo dimitió el 10 de noviembre y el 12 viajó como asilado político a México, donde estuvo hasta que el 12 de diciembre se tr