Para muchos significó una tragedia. Fue una crisis en cierta medida aleccionadora y sirvió para que muchos capitalinos y funcionarios con arcaicas ideas se convencieran, de una vez por todas, de que la modernidad había llegado para quedarse, y además de la importancia que su combustible vital, la gasolina, había cobrado para el desarrollo del país. Debido a la escasez de petróleo, a consecuencia de las gestiones que, en 1937, el gobierno realizaba con muchos sectores nacionales y extranjeros, estalló, poco después, la huelga petrolera por desacuerdos entre los trabajadores y las empresas. Poco a poco, la veloz marcha a la que todos los mexicanos se habían acostumbrado se fue deteniendo sin remedio. Igual que un juguete al que se le acabó la cuerda, la mayoría de los vehículos, hasta los de esos tacaños que sólo los usaban los fines de semana, se quedaron sin el alma de sus motores. A algunos les tocaba quedar parados en bulliciosas avenidas, a otros, en caminos a desnivel e, incluso, antes de llegar a sus cas
La lección de la crisis de la gasolina
Para muchos significó una tragedia. Fue una crisis en cierta medida aleccionadora y sirvió para que muchos capitalinos y funcionarios con arcaicas ideas se convencieran, de una vez por todas, de que la modernidad había llegado para quedarse, y además de la importancia que su combustible vital, la gasolina, había cobrado para el desarrollo del país. Debido a la escasez de petróleo, a consecuencia de las gestiones que, en 1937, el gobierno realizaba con muchos sectores nacionales y extranjeros, estalló, poco después, la huelga petrolera por desacuerdos entre los trabajadores y las empresas. Poco a poco, la veloz marcha a la que todos los mexicanos se habían acostumbrado se fue deteniendo sin remedio. Igual que un juguete al que se le acabó la cuerda, la mayoría de los vehículos, hasta los de esos tacaños que sólo los usaban los fines de semana, se quedaron sin el alma de sus motores. A algunos les tocaba quedar parados en bulliciosas avenidas, a otros, en caminos a desnivel e, incluso, antes de llegar a sus cas