La legalidad que comienza en casa

La cultura de la legalidad ambiental deberá convertirse en herramienta para alcanzar una ciudad más limpia y ordenada, pero la meta no se alcanzará si la ciudadanía continúa arrojando desperdicios en calles, camellones y jardines. En la Ciudad de México, la cultura de la legalidad ambiental debe tomar fuerza desde los hogares. A partir del 1º de enero de 2026, la separación de residuos sólidos dejará de ser una recomendación para convertirse en una obligación, lo anterior, con el fin de proteger el medio ambiente y avanzar hacia una ciudad más sostenible. La norma exige que los capitalinos clasifiquen su basura en tres categorías: orgánicos, inorgánicos reciclables e inorgánicos no reciclables. Los residuos orgánicos, como restos de comida y jardinería, se recolectarán los martes, jueves y sábados; los inorgánicos reciclables, como el papel, cartón, vidrio y plástico los lunes y miércoles; y los inorgánicos no reciclables, como los pañales, toallas limpiadoras y las colillas de cigarro, los viernes y domin