La luz al final del túnel

La reforma eléctrica planteada por el Ejecutivo Federal, votada el martes en la Cámara de Diputados, es de la mayor importancia para México, porque deberá corregir las irregularidades que ocurrían desde 1992 y que se profundizaron a partir de la reforma energética de 2014, las cuales, entre otros aspectos derivaron en el otorgamiento indiscriminado de permisos de generación de electricidad a empresas privadas en detrimento de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Es necesario terminar con el modelo en donde la nación no ganó, al contrario, sólo perdió, ya que fueron negocios lucrativos para unas cuantas empresas a costa de descapitalizar, endeudar, disminuir las capacidades productivas y reducir los mercados de la CFE. Es urgente recuperar la facultad exclusiva del Estado para la planeación y el control del Sistema Eléctrico Nacional, a través de la eliminación de ventajas indebidas en favor de competidores privados y de fortalecer a la CFE para garantizar la eficiencia, calidad, confiabilidad, continuid