La política latinoamericana padece hoy un problema que alguna vez marcó al mundo del deporte: el juego sucio. En la década de los ochenta, las trampas, los ataques a los árbitros, las patadas entre jugadores, y los dopings se habían vuelto habituales. Estas prácticas afectaban a distintas competencias, pero particularmente al futbol, que se volvía cada vez menos atractivo para los espectadores. Algo similar sucede hoy en la política del continente. Los procesos electorales se han ensuciado. Cada vez es más común ver candidatos/as que atacan a los árbitros, que buscan dejar fuera del campo a sus rivales, que se niegan a reconocer la derrota o que buscan ganar al margen de las normas. Estas prácticas contaminan la competencia electoral y alejan a la ciudadanía de la política. Ante esta realidad compleja, se vuelve imprescindible impulsar un "fair play" (juego limpio) electoral. Surgido en el ámbito del deporte como respuesta a las malas prácticas mencionadas, el concepto de fair play tiene múltiples dimensione
La necesidad de un "fair play" electoral
La política latinoamericana padece hoy un problema que alguna vez marcó al mundo del deporte: el juego sucio. En la década de los ochenta, las trampas, los ataques a los árbitros, las patadas entre jugadores, y los dopings se habían vuelto habituales. Estas prácticas afectaban a distintas competencias, pero particularmente al futbol, que se volvía cada vez menos atractivo para los espectadores. Algo similar sucede hoy en la política del continente. Los procesos electorales se han ensuciado. Cada vez es más común ver candidatos/as que atacan a los árbitros, que buscan dejar fuera del campo a sus rivales, que se niegan a reconocer la derrota o que buscan ganar al margen de las normas. Estas prácticas contaminan la competencia electoral y alejan a la ciudadanía de la política. Ante esta realidad compleja, se vuelve imprescindible impulsar un "fair play" (juego limpio) electoral. Surgido en el ámbito del deporte como respuesta a las malas prácticas mencionadas, el concepto de fair play tiene múltiples dimensione