La reforma contra el abuso sexual en México

Durante décadas, el sistema de justicia mexicano operó bajo una premisa perversa que dejaba a las víctimas de abuso sexual en el limbo jurídico: si no se resistía, si callaba por miedo, si se quedaba inmóvil ante la agresión, se podía interpretar su silencio como una forma de aceptación. Esta premisa legal comenzó a desmoronarse cuando en diciembre de 2025, en la Cámara de Senadoras y Senadores dieron luz verde a una reforma integral al Código Penal Federal en materia de abuso sexual. La discusión técnica en el Senado de la República se tradujo en un parteaguas político y social. La reforma a los artículos 260 y 266 Bis no solo ajusta números o plazos; sino que redefine el concepto de abuso sexual para ponerlo en sintonía con la realidad que viven las mujeres en el país. El eje estructural de la reforma es claro: hoy el consentimiento no puede presumirse jamás por el silencio, la pasividad o la falta de resistencia física de la víctima. Se determina que habrá abuso sexual cuando se realice cualquier acto se