La transparencia

En los últimos años, la sociedad ha tomado conciencia de los altos costos que paga México por la corrupción. Según la OCDE, anualmente escapan 300 mil millones de pesos por las rendijas de la corrupción. En términos prácticos esto sería un poco más de lo que Hacienda recaudará con el gasolinazo, 250 mil millones de pesos. Si ya sabemos el costo, sabemos la magnitud del problema y sus implicaciones para el desarrollo del país, tiene sentido que en el diseño de políticas públicas anticorrupción se fijen metas a corto, mediano y largo plazo, que se establezcan también metas para recuperar las cuantiosas pérdidas de recursos públicos que engrosan las cuentas bancarias de funcionarios corruptos. Por ello, el Sistema Nacional Anticorrupción debe generar acciones encaminadas a que la transparencia y la rendición de cuentas sirvan para abatir los niveles de pobreza en nuestro país, porque esta problemática tiene como origen justamente la corrupción y la impunidad. La transparencia y rendición de cuentas son prácticas