La Universidad: su misión

La vida de las universidades es similar al ser humano; una lucha permanente para desempeñar a cabalidad su función. Decía Manuel Azaña que la libertad no hace más felices a los hombres, sino que los hace simplemente hombres; lo mismo pasa con las universidades, la autonomía no hace ni buena ni mala a una Universidad, puede haber unas que con autonomía sean de óptima calidad y otras que, gozando de ella, tengan muchas deficiencias. Lo que sí hace la autonomía es que permite a las universidades cumplir con su doble misión: darles a quienes acuden a ella los elementos esenciales para desempeñar de manera adecuada y con calidad la profesión por la que tienen vocación y, al mismo tiempo, y quizás esto es más importante, formarlos íntegramente, con capacidad de comprender el mundo en el que están inmersos, entender la sociedad a la cual pertenecen y comprometerse en la solución de los problemas sociales. Puede haber instituciones muy respetables de educación superior que tengan una finalidad específica, si es relig