Recientemente se ha dado por calificar a las redes sociales como "benditas". Vaya calificativo, cuando esas redes pueden están conformadas no solo por humanos, muchos bien intencionados y otros no tanto, sino también por los llamados «bots». En efecto, un buen número de las redes sociales son parcialmente alimentadas por robots informáticos, ya sea tanto por motivos políticos como por comerciales. Esos robots no están hechos de fierros como los comunes y corrientes, sino de códigos computacionales que pueden imitar de manera extraordinaria el lenguaje humano. Así que parece que sean benditas las redes sociales. Las que sí son benditas, y mucho, son las remesas que nuestros paisanos envían desde el extranjero, especialmente desde Estados Unidos. Particularmente en los momentos de una recesión económica como la actual, el dinero enviado a sus familias por los mexicanos en el extranjero representa, literalmente, una bocanada de aire puro para México. Para poner en perspectiva lo anterior, baste señalar que nada
Las benditas remesas
Recientemente se ha dado por calificar a las redes sociales como "benditas". Vaya calificativo, cuando esas redes pueden están conformadas no solo por humanos, muchos bien intencionados y otros no tanto, sino también por los llamados «bots». En efecto, un buen número de las redes sociales son parcialmente alimentadas por robots informáticos, ya sea tanto por motivos políticos como por comerciales. Esos robots no están hechos de fierros como los comunes y corrientes, sino de códigos computacionales que pueden imitar de manera extraordinaria el lenguaje humano. Así que parece que sean benditas las redes sociales. Las que sí son benditas, y mucho, son las remesas que nuestros paisanos envían desde el extranjero, especialmente desde Estados Unidos. Particularmente en los momentos de una recesión económica como la actual, el dinero enviado a sus familias por los mexicanos en el extranjero representa, literalmente, una bocanada de aire puro para México. Para poner en perspectiva lo anterior, baste señalar que nada