La estabilidad de México está en juego en estas elecciones, gane quien gane; no depende sólo de los candidatos sino de las visiones de país, de sus proyectos y de sus equipos de trabajo. Tenemos instituciones desacreditadas, algunas inservibles y otras hasta dañinas ¿A quién le conviene un país de impunidad, corrupción e inseguridad? En el largo plazo a nadie, pero en el corto le es útil a ciertas cúpulas que logran con ello conservar el statu quo y aumentar sus fortunas y redes de corrupción; mantener a la población aterrorizada y marginada reditúa a algunos. La ansiedad del cortoplacismo que se exacerbó a raíz de la alternancia en el poder en nuestro país ha incrementado la tendencia a construir instituciones líquidas, usando las palabras de Zygmunt Bauman, desechables. Los ocupantes del poder han buscado legitimarse a través de la modificación formal de las instituciones, fingiendo el cambio estructural, gatopardismo. La descomposición ha alcanzado los rincones más profundos de los gobiernos, pero también
Las instituciones
La estabilidad de México está en juego en estas elecciones, gane quien gane; no depende sólo de los candidatos sino de las visiones de país, de sus proyectos y de sus equipos de trabajo. Tenemos instituciones desacreditadas, algunas inservibles y otras hasta dañinas ¿A quién le conviene un país de impunidad, corrupción e inseguridad? En el largo plazo a nadie, pero en el corto le es útil a ciertas cúpulas que logran con ello conservar el statu quo y aumentar sus fortunas y redes de corrupción; mantener a la población aterrorizada y marginada reditúa a algunos. La ansiedad del cortoplacismo que se exacerbó a raíz de la alternancia en el poder en nuestro país ha incrementado la tendencia a construir instituciones líquidas, usando las palabras de Zygmunt Bauman, desechables. Los ocupantes del poder han buscado legitimarse a través de la modificación formal de las instituciones, fingiendo el cambio estructural, gatopardismo. La descomposición ha alcanzado los rincones más profundos de los gobiernos, pero también