La violencia vicaria es parte de la realidad de muchas mujeres. Se trata de una forma cruel de violencia de género que suele utilizar a las hijas y los hijos con el único propósito de agredir a sus madres. Durante mucho tiempo, estas historias permanecieron invisibles. Fueron las propias mujeres quienes lograron nombrarla, documentarla e impulsar su reconocimiento en la legislación mexicana. Ese reconocimiento llegó a la Suprema Corte, donde han comenzado a responder algunas de las preguntas jurídicas más importantes que han surgido. Una de las más recurrentes era determinar si la ley discrimina al reconocer únicamente a las mujeres como víctimas. La respuesta ha sido clara: no. La violencia vicaria responde a un contexto de desigualdad histórica y estructural. Reconocer esa realidad no es discriminación. Es responder con una protección adecuada frente a una forma específica de violencia. No obstante, continuaban pendientes otras dudas igualmente importantes: ¿qué ocurre con las niñas, niños y adolescentes
Las otras víctimas de la violencia vicaria
La violencia vicaria es parte de la realidad de muchas mujeres. Se trata de una forma cruel de violencia de género que suele utilizar a las hijas y los hijos con el único propósito de agredir a sus madres. Durante mucho tiempo, estas historias permanecieron invisibles. Fueron las propias mujeres quienes lograron nombrarla, documentarla e impulsar su reconocimiento en la legislación mexicana. Ese reconocimiento llegó a la Suprema Corte, donde han comenzado a responder algunas de las preguntas jurídicas más importantes que han surgido. Una de las más recurrentes era determinar si la ley discrimina al reconocer únicamente a las mujeres como víctimas. La respuesta ha sido clara: no. La violencia vicaria responde a un contexto de desigualdad histórica y estructural. Reconocer esa realidad no es discriminación. Es responder con una protección adecuada frente a una forma específica de violencia. No obstante, continuaban pendientes otras dudas igualmente importantes: ¿qué ocurre con las niñas, niños y adolescentes