Las prisiones nacionales

No es la primera vez que las primeras planas de los diarios del país informan sobre la fuga de reos de algunas de las cárceles del país; no es la primera vez que hay muertos en riñas y muertos en ellas; no es la primera vez que se hace público que dentro de las prisiones prevalece un orden paralelo administrado por los propios criminales; no es la primera vez que conocemos de tratos crueles e inhumanos a los internos y que esto no es la excepción sino lo cotidiano; no es la primera vez que conocemos que custodios y autoridades penitenciarias están al servicio de los grupos criminales; no es la primera vez que sabemos que dentro de las prisiones hay crimen y desde ahí también se administra el del exterior. Y sin embargo nada pasa. ¿Quién rinde cuentas sobre lo que sucede en los penales? Nadie. Como tampoco hay interesados en que estos procesos se den. En realidad no nos importan. En esta semana el jefe de Gobierno de la Ciudad de México afirmó, ufano, que el repunte del crimen en la Ciudad de México está orig