Legisladores "devaluaron" al Congreso

Hace diez años fue la última vez que un presidente de la República asiste y presenta su informe de gobierno en la apertura de sesiones del H. Congreso de la Unión. Fue Vicente Fox. Desde 2006, cuando legisladores, afines al incansable Andrés Manuel López Obrador, que se negaban a aceptar el triunfo marginal de Felipe Calderón en las elecciones presidenciales, impidieron la entrada al presidente Fox al salón de sesiones del Palacio Legislativo de San Lázaro para cumplir con su obligación constitucional. Ese primer día de septiembre el Congreso de la Unión, en su afán por insultar a la figura presidencial, se devaluó. El Poder Legislativo ahora sólo es digno de recibir el informe de un secretario de Estado. El informe de gobierno que ahora se entrega al Congreso de la Unión es uno de los documentos más elaborados de la administración pública federal; con una gran tradición. Todas las áreas del sector público federal, con excepción de los poderes legislativo y judicial y los órganos autónomos, contribuyen a