Los hallazgos en las obras de la L1

El 19 de junio de 1967 una multitud en el cruce de Chapultepec y Bucareli presenció un momento que sería histórico para la Ciudad de México, la inauguración de las obras para la construcción de la Línea 1 del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro. El jefe del entonces Departamento del Distrito Federal (DDF), Alfonso Corona del Rosal, encabezó la ceremonia al empuñar un taladro eléctrico que daría comienzo a una nueva era en el transporte de la capital del país. Mientras el proyecto de infraestructura marcaba un antes y después para el transporte capitalino, otra misión simultánea redescubrió invaluables huellas del pasado de la ciudad. La misión por la memoria histórica De acuerdo con Kevin Cruz, estudiante del IPN y activo difusor de la historia del Metro, así inició una de las obras más complejas del siglo XX en México. La empresa Ingeniería en Sistemas de Transporte Metropolitano, filial de Ingenieros Civiles Asociados (ICA), quedó a cargo de la construcción durante la primera etapa del proyecto, ade