Los jueces y la IA

Los primeros tribunales adoptaron la inteligencia artificial empujados por el rezago: Brasil, con decenas de millones de juicios pendientes; Colombia, con más de 600 mil tutelas anuales; además de Argentina y China. Empezaron con tareas modestas: clasificar asuntos, detectar recursos repetidos, transcribir audiencias y suprimir datos personales antes de publicar sentencias. Algunos ensayaron herramientas que sugieren proyectos de resolución o calculan riesgos. Quedó una regla compartida: la máquina ordena, resume y alerta; el juez decide. Los mejores resultados están en la trastienda. En el Supremo Tribunal Federal de Brasil, Víctor redujo de 44 minutos a 5 segundos el examen preliminar de cada recurso. PretorIA, de la Corte Constitucional colombiana, hace en menos de dos minutos lo que a una persona le toma un día. La Corte de Casación francesa seudonimiza una sentencia en cuatro segundos y, en Shenzhen, un modelo de lenguaje permitió que cada juez resolviera en 2025 un promedio de 249 asuntos más que el