Madres buscadoras: una deuda del Estado

La crisis de desapariciones en México ha alcanzado niveles sin precedente. Según el Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas, desde el 1 de enero de 1962 hasta el 13 de junio de 2023 se han registrado 110 mil 980 personas desaparecidas y no localizadas. Prácticamente 80% de los casos se concentra en los últimos 15 años. Y la tendencia va en aumento. Hoy se registra, en promedio, una persona desaparecida cada hora. El drama que esconden estas cifras –superiores a las de regímenes dictatoriales o países en conflicto– no sólo constituye una de las mayores tragedias nacionales, sino también una de las principales deudas del Estado mexicano con la sociedad. En este contexto, los colectivos de madres de personas desaparecidas representan el símbolo más elocuente y doloroso de este pendiente histórico. Como si su situación no fuera ya lo suficientemente grave, deben lidiar con autoridades poco receptivas o sensibles, y también con las constantes amenazas de los perpetradores de las desapari