Malestar en la sociedad

Hasta hace unas pocas semanas Chile era país modelo en América Latina y el mundo: la mayor estabilidad y crecimiento macroeconómico promedio en las últimas décadas, el mayor del PIB per cápita en América Latina con una reducción importante de la pobreza. Como de sorpresa, «mal parado» tomó al mundo el enorme malestar que parece brotar de cada esquina de ese país externado a través de la gran cantidad de manifestaciones tumultuarias, violentas, aparentemente sin motivo grave. ¿Cómo es posible que una economía que ha logrado avances tan relevantes en el combate a la pobreza tuviera escondido por tanto tiempo un malestar social de esa dimensión?, ¿Cómo nadie —por lo menos con la suficiente influencia importante en la opinión pública— fue capaz de leerlo? Al paso de los años esta situación nos recuerda algo, lo ocurrido en nuestro país en 1968 cuando habiéndose concatenado años de estabilidad económica con crecimiento vigoroso el cauce del malestar social —expresado a través del movimiento estudiantil— desembocó