Matrimonio infantil ¿un problema invisible?

A pesar de que el calendario marca el año 2026 y de que México ha consolidado un marco legal que prohíbe de forma absoluta el matrimonio antes de los 18 años, la realidad es que en los territorios más profundos del país se cuenta una historia distinta. El matrimonio infantil, lejos de desaparecer con las reformas al Código Civil Federal y las relativas a las entidades federativas, ha mutado hacia una forma de invisibilidad que desafía al Estado: las uniones tempranas informales. El impedimento es total: ni dispensas ni el consentimiento de los padres que antes permitía a niñas de 14 años casarse bajo el amparo de la ley bastan, pero la prohibición encontró un escape: al no poderse registrar el vínculo ante el Registro Civil, cientos de adolescentes son entregadas o forzadas a cohabitar en uniones de hecho que no aparecen en las estadísticas de matrimonio, pero que mantienen intactos los efectos devastadores de esta práctica, como son la deserción escolar, el embarazo adolescente y la perpetuación de un ciclo