Mendicidad: negocio detrás de la trata

"Una moneda, un peso", pedía una mujer de 92 años en el centro de Toluca, Estado de México. El 27 de septiembre fue atropellada por un autobús al intentar cruzar la avenida. Su muerte reveló la explotación que padecía. Diariamente, minutos antes de las 8:00 horas, un vehículo dejaba a Esperanza Cruz en la calle de Gómez Pedraza, cerca de una iglesia. A veces bajaba de una camioneta, otras de un auto. Sin importar si el clima era lluvioso o frío, se veía a "la abuelita", como le decían algunos comerciantes, con varios rebozos, "pero siempre ahí". Estuvo 10 años, hasta que falleció. Su jornada terminaba a las 19:00 o 20:00 horas, cuando iban por ella. Esperanza tenía dificultad para ver: se podía observar que uno de sus ojos había sido presa de cataratas, además le era difícil caminar, pues necesitaba de un bastón para sostenerse. Pese a esa condición lograba andar por las calles cercanas al Cosmovitral y los Portales, donde pedía limosna. El dinero que caía en su vaso de unicel después era guardado en su bol