Al menos 800 fieles católicos de México desfilaron por las calles de Roma hasta la Basílica de San Pedro y manifestaron su devoción por el nuevo santo de ese país, el "Niño Cristero" José Sánchez del Río (1913-1928).
Al menos 800 fieles católicos de México desfilaron por las calles de Roma hasta la Basílica de San Pedro y manifestaron su devoción por el nuevo santo de ese país, el "Niño Cristero" José Sánchez del Río (1913-1928).