México en descontexto

Como país, México es presa de la misma ficción que Estados Unidos: pensar que sus problemas y retos son originales, especiales y únicos. Adicionalmente, somos fanáticos de las teorías de la conspiración, como si el gobierno fuera capaz de elucubrar planes maquiavélicos dignos de Ricardo III e implementarlos con una eficiencia digna de Alemania. En realidad, los países no son islas, y lo que sucede fuera del territorio nacional nos sirve como ejemplo para la conducción de nuestras políticas. En 2016 los retos fuera de las fronteras mexicanas tendrán implicaciones para lo que pasa al interior, y no es posible entender los desafíos internos fuera de ese contexto. Un ejemplo es la depreciación del peso. Hoy en día el valor del peso tiene poco que ver con las condiciones internas del país y todo que ver con los mercados financieros globales y el ajuste económico en China. Cuando los vientos financieros se tornan turbulentos, los inversionistas buscan seguridad y el dólar sigue siendo la zona de confort. Varios p