Eran 71. Eran sirios, se piensa. Uno de ellos traía un pasaporte; por eso la suposición. Sus cuerpos fueron encontrados en un camión abandonado en las afueras de Viena. 71 historias que no serán contadas. No huían por trabajo o por un mejor ingreso. Huían de la muerte. Entendieron que de un lado tenían a Assad, quien indiscriminadamente les asesinaba. Entendieron que del otro lado, tenían a ISIS, quien igualmente despedazaba los cuerpos de sus víctimas. Quizás voltearon y se toparon con que en otros frentes su vida era amenazada por otras milicias que tampoco tenían empacho en acribillarles. Mucho más lejos, en Nueva York, en Moscú, Teherán, Riad, Doha o Ankara, los 71 desafortunados nunca encontraron soluciones, sino intereses que alimentaban el conflicto hasta tornarlo eterno. Así que estas 71 personas, como millones más, emprendieron la travesía. Juntaron lo que pudieron, para pagar el viaje, esperando llegar a una Europa que se apiadara de ellos. Pero el destino no les concedió piedad. Tampoco hubo pied
Migración y conflicto
Eran 71. Eran sirios, se piensa. Uno de ellos traía un pasaporte; por eso la suposición. Sus cuerpos fueron encontrados en un camión abandonado en las afueras de Viena. 71 historias que no serán contadas. No huían por trabajo o por un mejor ingreso. Huían de la muerte. Entendieron que de un lado tenían a Assad, quien indiscriminadamente les asesinaba. Entendieron que del otro lado, tenían a ISIS, quien igualmente despedazaba los cuerpos de sus víctimas. Quizás voltearon y se toparon con que en otros frentes su vida era amenazada por otras milicias que tampoco tenían empacho en acribillarles. Mucho más lejos, en Nueva York, en Moscú, Teherán, Riad, Doha o Ankara, los 71 desafortunados nunca encontraron soluciones, sino intereses que alimentaban el conflicto hasta tornarlo eterno. Así que estas 71 personas, como millones más, emprendieron la travesía. Juntaron lo que pudieron, para pagar el viaje, esperando llegar a una Europa que se apiadara de ellos. Pero el destino no les concedió piedad. Tampoco hubo pied