Desde la Segunda Guerra Mundial hasta finales de los años 90, Camboya fue sembrada de minas antipersona y de minas anticarro que provocaron y continúan provocando un gran número de víctimas. Una horrible herencia que hace años que este país del Sudeste Asiático, con todo tipo de medios a su disposición, intenta dejar atrás. Sin embargo, el Centro Camboyano Antiminas (CMAC), un organismo estatal que tiene socios importantes en todo el mundo, está aún lejos del objetivo declarado de haber limpiado todo el país de minas para el año 2025. Camboya tiene una superficie de más de 181 mil kilómetros cuadrados. Gran parte del territorio es boscoso, montañoso e inaccesible debido a las escasas infraestructuras y, sobre todo, a las minas. Desde hace décadas estos artefactos marcan dramáticamente la vida de los camboyanos, un pueblo que hasta hace 20 años había participado en guerras salvajes. Los disturbios comenzaron durante la Segunda Guerra Mundial, cuando Camboya entró a formar parte, muy a su pesar, del tablero de
Millones de minas antipersonales continúan activas
Desde la Segunda Guerra Mundial hasta finales de los años 90, Camboya fue sembrada de minas antipersona y de minas anticarro que provocaron y continúan provocando un gran número de víctimas. Una horrible herencia que hace años que este país del Sudeste Asiático, con todo tipo de medios a su disposición, intenta dejar atrás. Sin embargo, el Centro Camboyano Antiminas (CMAC), un organismo estatal que tiene socios importantes en todo el mundo, está aún lejos del objetivo declarado de haber limpiado todo el país de minas para el año 2025. Camboya tiene una superficie de más de 181 mil kilómetros cuadrados. Gran parte del territorio es boscoso, montañoso e inaccesible debido a las escasas infraestructuras y, sobre todo, a las minas. Desde hace décadas estos artefactos marcan dramáticamente la vida de los camboyanos, un pueblo que hasta hace 20 años había participado en guerras salvajes. Los disturbios comenzaron durante la Segunda Guerra Mundial, cuando Camboya entró a formar parte, muy a su pesar, del tablero de