“¡Ni gallinas podíamos tener, para obligarnos a comprarles huevos!”, relataron pobladores de Texcapilla quienes el viernes 8 de diciembre hicieron frente con sus machetes a un grupo armado de extorsionadores, donde fallecieron 11 delincuentes, entre ellos “el Payaso”, jefe de la plaza, y tres vecinos de la comunidad agrícola. “Yo soy campesina, soy viuda, me quedé con siete hijos y los saqué adelante trabajando”, relató una mujer al frente de un grupo de pobladores de Texcapilla, quienes pese al temor de sufrir represalias, reiteraron que están dispuestos a volver a enfrentar a los delincuentes. Además “nos impusieron que ya no podíamos tener ni 15, ni 20 gallinas, para obligarnos a comprarles el blanquillo. Por todo querían dinero”. El grupo armado que llegó desde hace siete años a Texcapilla “nos obligó a pagarles por cada cosecha”. Este año “en el campo de las habas, no se dio un haba y él venía que quería el dinero, echando balazos, intimidando a la gente, porque él ya manejaba el pueblo, él ya mandaba”,
¡Ni gallinas podíamos tener!: lugareños
“¡Ni gallinas podíamos tener, para obligarnos a comprarles huevos!”, relataron pobladores de Texcapilla quienes el viernes 8 de diciembre hicieron frente con sus machetes a un grupo armado de extorsionadores, donde fallecieron 11 delincuentes, entre ellos “el Payaso”, jefe de la plaza, y tres vecinos de la comunidad agrícola. “Yo soy campesina, soy viuda, me quedé con siete hijos y los saqué adelante trabajando”, relató una mujer al frente de un grupo de pobladores de Texcapilla, quienes pese al temor de sufrir represalias, reiteraron que están dispuestos a volver a enfrentar a los delincuentes. Además “nos impusieron que ya no podíamos tener ni 15, ni 20 gallinas, para obligarnos a comprarles el blanquillo. Por todo querían dinero”. El grupo armado que llegó desde hace siete años a Texcapilla “nos obligó a pagarles por cada cosecha”. Este año “en el campo de las habas, no se dio un haba y él venía que quería el dinero, echando balazos, intimidando a la gente, porque él ya manejaba el pueblo, él ya mandaba”,