Niños Dios de Tepito, tradición que se pierde

A la reducida vivienda de un primer piso, en una vecindad del barrio de Tepito, en el centro de la Ciudad de México, escondida entre cientos de puestos ambulantes, cada vez menos personas llevan a reparar sus figuras de Niño Dios con doña Gloria García García. "Ya esto se está perdiendo; y por eso el trabajo ya no es como más antes. Porque yo me acuerdo, cuando yo estaba chamaca, que mi padre hacía por cajas", recuerda mientras trabaja en una de las pocas figuras que aún tiene para reparar. Oficio que le enseñó su padre desde los ocho años, "yo de aquí de la Rinconada nunca he salido. La Rinconada es de la esquina del mercado hasta Caridad. Es la famosa Rinconada de aquí, este es el 18 B-203", detalló. Desde su sala, que le sirve a la vez como taller, dice de sus clientes que "la realidad son vecinos de aquí, de todo el barrio y rara es la persona que viene de lejos, hay veces que luego me traen vírgenes de Guadalupe, san Judas Tadeo en grande", entre otras figuras. Trabajo que con dedicación hace a "la antig