Niños estudiantes de la montaña, en el olvido

Una mañana de junio, cuando estaba por terminar el ciclo escolar, Judith Solano, una niña na´savi (mixteca) de 9 años, le dijo a su profesora que quería ser médica para ayudar a los demás a través de la medicina. La maestra, Magdalena Maldonado Parra, desea que lo cumpla y lamenta no poder ayudarle: Judith no regresó a estudiar a la primaria bilingüe Raúl Isidro Burgos, en la colonia San Isidro, en Tlapa, en la Montaña de Guerrero. No sabe dónde está; le han dicho que puede estar en Sinaloa o en Baja California cortando chile, fresa o pepino. Judith fue de sus mejores estudiantes. Siempre mostró interés por aprender y cumplir con sus tareas. "Yo vengo a aprender", le decía la niña. Era tranquila, cumplida y respetuosa. Algunas mañanas, Magdalena la encontró terminando su tarea antes de que comenzaran las clases. "Lo tuviste que hacer en tu casa", le decía. La niña siempre respondía: "No tengo tiempo para hacerla". Saliendo de la escuela, Judith tenía que lavar los trastes, la ropa de todos, el aseo, cuidar al