El jueves pasado el presidente López Obrador sorprendió al sector financiero revelando la decisión de la Junta de Gobierno de Banxico de subir la tasa de interés en 50 puntos base que sería informada ese mismo día a la 1 pm. El ruido que generó vino acompañado de la duda de quién le habría informado al presidente, porque quien lo hizo habría violado el artículo 45 de la Ley de Banco de México que establece con absoluta claridad que "quienes asistan a las sesiones deberán guardar confidencialidad respecto de los asuntos que se traten en ellas", pero pronto nos enteramos, por el propio presidente, que había sido el secretario de Hacienda quien le había informado. La decisión de tasas se debe informar en el momento preciso estipulado en el calendario. No es una cuestión de formas. No se debe a rancios protocolos o a procedimientos añejos. La forma es fondo. Es información privilegiada, revelarla da a los agentes una ventaja desleal sobre otros participantes. No hay que ser ingenuos. Seguramente los secretarios
No fue un desliz
El jueves pasado el presidente López Obrador sorprendió al sector financiero revelando la decisión de la Junta de Gobierno de Banxico de subir la tasa de interés en 50 puntos base que sería informada ese mismo día a la 1 pm. El ruido que generó vino acompañado de la duda de quién le habría informado al presidente, porque quien lo hizo habría violado el artículo 45 de la Ley de Banco de México que establece con absoluta claridad que "quienes asistan a las sesiones deberán guardar confidencialidad respecto de los asuntos que se traten en ellas", pero pronto nos enteramos, por el propio presidente, que había sido el secretario de Hacienda quien le había informado. La decisión de tasas se debe informar en el momento preciso estipulado en el calendario. No es una cuestión de formas. No se debe a rancios protocolos o a procedimientos añejos. La forma es fondo. Es información privilegiada, revelarla da a los agentes una ventaja desleal sobre otros participantes. No hay que ser ingenuos. Seguramente los secretarios