No quieren volver al silencio

Natalia, Danilo y Emiliano comparten más que el gusto por los videojuegos, la natación o las matemáticas: los tres tienen un aparato que parece un audífono pegado a su cráneo. Es un implante coclear que les fue donado por el Seguro Popular para revertir su sordera. A seis y cinco años de las intervenciones, sus equipos se han hecho obsoletos y sus papás temen que al descomponerse no puedan pagar una actualización que les costaría cerca de 300 mil pesos. Datos de la fundación Escuchar es lo Máximo indican que en México cada año nacen entre 4 mil y 6 mil niños con hipoacusia, pero a muy pocos se les hacen implantes auditivos porque hay retraso en los diagnósticos y porque el costo es muy elevado. Este domingo se conmemora el Día Internacional del Implante Coclear y los padres de Naty, Danilo y Emi agradecen que en el país se hagan esfuerzos como el Programa del Niño Sano, del que fue beneficiaria Natalia hace seis años, o la campaña Un Sonido que Despierta a la Vida, que benefició a los otros dos niños, pero co